El tabaquismo es la adicción al tabaco y se produce principalmente por la nicotina. Aun así, el tabaco tiene más componentes que provocan que nuestro organismo sea más propenso a sufrir algún tipo de enfermedad cardiovascular. Algunas de estas sustancias son el monóxido de carbono, el alquitrán, el gas cianídrico o el amonio. Además, existen muchas enfermedades cardiovasculares que pueden ser causa del tabaco como la cardiopatía isquémica, la enfermedad cerebrovascular o la arteriosclerosis. 

Dejar de fumar es muy importante. Cuando lo haces, en tu organismo ocurren una serie de cosas que mejoran tu salud con respecto a como estaba cuando fumabas. Algunas de ellas son: mejora la respiración y te cansas menos, disminuye la predisposición a toser y a contraer infecciones, la piel y el rostro se recuperan del envejecimiento prematuro, se recupera el sentido del gusto y el olfato, el deterioro de la función pulmonar se ralentiza y se reduce la tasa de reinfarto y muerte súbita entre un 20% y un 50%. Además, tras 3 años sin fumar, el riesgo de infarto de corazón del ex fumador es el mismo que de quien no ha fumado nunca.

Para llevar una vida saludable y disminuir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular es primordial dejar de fumar (si lo haces). Para esto existen diferentes técnicas como los materiales de autoayuda, apoyo social o ejercicio físico. No obstante, puedes visitar a tu médico y él te puede ayudar a dejar de fumar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *