A menudo, las personas solemos sufrir graves dolores musculares y articulares muy molestos, que nos impiden llevar nuestra vida diaria con normalidad.

El dolor muscular puede ser causado por  el envejecimiento de nuestros músculos y articulaciones, la falta de costumbre a una nueva actividad física, un mal movimiento o incluso tras un día largo de trabajo.

Una duda habitual que nos suele surgir es ¿Es mejor aplicar: frío o calor?

El frío nos va a ayudar a calmar el dolor y reducir la inflamación de la zona. Se suele utilizar en caso de esguinces, golpes (cómo un niño que se cae y colocamos hielo en la zona para reducir su inflamación), aliviar el dolor articular tras el exceso de esfuerzo físico, etc.

Pero, sí nuestra dolencias están relacionadas con dolores de cuello, espalda o contracturas, la mejor solución es  aplicar calor.

Ahora bien, es necesario tener presente que la mejor solución es consultar a tu medico o especialista ya que una aplicación inadecuada de frío o calor puede conllevar un empeoramiento de la zona a tratar.

Por último, también podéis optar por  complementos alimenticios pensados para ayudarte en situaciones inflamatorias o de intensa actividad para dar bienestar a tus músculos y articulaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *